LAS CHIMENEAS Y LA AGUJA DE LA CUPULA

Sin duda la parte más gaudiniana de todo el edificio, es la terraza donde se pueden contemplar las  20 chimeneas tradicionales que Gaudí supo transformar en esculturas mágicas y policromadas que con un poco de imaginación te trasladan a un bosque encantado.

15 de las chimeneas corresponden a las chimeneas del palacio y el resto a salidas de humo de la cocina y conductos de ventilación.

Las 6 chimeneas del nivel superior son de ladrillo, y las 14 restantes están decoradas de cerámica, vidrio, mármol, piedra de marés vetrificada etc…

Estas chimeneas son de ladrillo macizo dejado a la vista, porque la mayor parte de estas pertenecían al area del servicio situado en las golfas y se querían diferenciar del resto de las chimeneas pertenecientes del palacio.

La chimenea 15 pertenece a la salida de ventilación del ascensor y fue la última en construirse hacia 1889, la 16 pertenece a los baños y fue restaurada en 1992,la 17 al comedor de la planta noble y llegó al final del siglo XX sin el tronco y sombrerete originales por lo que se procedió a su reconstrucción con ayuda de fotografias antiguas, la 18 y 19 a conductos de ventilación de las cocinas  fueron también parcialmente reconstruidas, y la 20 a la sala azul de la zona de dormitorios, también tuvo que reconstruirse parcialmente.

 

El proceso más importante de restauración de la terraza y sus chimeneas tuvo lugar en l 1992, dentro de un periodo de restauración que iría desde el 1982 hasta el 2002, y que iría enfocada a presentar el Palau como un edificio museo. Dicha restauración fue dirigida per el Servei de Patrimoni Arquitectónic Local de la Diputación de Barcelona.

Para restaurar las de la ladrillo se siguieron el modelo original, pero en el caso de las chimeneas revestidas con trencadís, solo se pudieron seguir los modelos originales de las que conservaban parte de su revestimiento. En las que el revestimiento estaba muy destruidos se siguió un criterio de reinterpretación contemporánea dirigida por los arquitectos restauradores del edificio y por diferentes artistas plásticos catalanes.

 

Las chimeneas 5,6,7, y 8 siguen el modelo original porque fueron las que tenían su revestimiento menos destruido. los dibujos centrales de las bases de las chimeneas 5 y 6 fueron completados según los diseños de Pau Carbo y Antoni Gonzalez. En el caso de la chimenea 7, los dibujos centrales de la alargada base se revistieron según los dibujos del arquitecto y pintor Domingo Garcia Pozuelo.

Las chimeneas son uno de los ejes centrales del Palau. En su tiempo fueron funcionales, ya que en invierno hacía mucho frío en el Palau y por esa razón se equipó el edificio con tantas, mágicas en su punto culminante en la terraza, originales algunas, otras más clásicas. otras más sencillas y algunas de ellas ostentosas. La mayoría de ellas fueron diseñadas por Gaudí como es el caso de la de la habitación de la mujer de Güell, y de Güell, y otras fueron diseñadas por Camil Oliveras como la de nogal que incorpora unos pequeños armarios para licores del comedor, y la de mármol rojo y alabastro que incorpora un panel de mármol blanco con incrustaciones de oro y piedras en la que se representa Isabel de Hungria, obra de Alexandre de Riquer.

En la azotea es donde Gaudí dejó aflorar su imaginación, es la parte más original, que evoca un bosque mágico y también la que más se acerca a sus obras posteriores.

Las chimeneas 1 y 2 pertenecen a conductos de ventilación. La chimenea 1 está restaurada por  Joan Gardy Artigas en el 1992, y la chimenea   nº 2 por Robert Llimós en el 1994.

La chimenea 3 al estudio de uno de los dormitorios de la zona de dormitorios,  es de creación colectiva y esta realizada en 1994 y  la 4 a un conducto de ventilación, y fue restaurada por Joan Mora en 1992  En la chimenea 4 destaca el lagarto de onice verde esmeralda del Perú y la soga anudada de piedra de la Sénia (Tarragona). La piedra de la Sénia no ha sido la única vez que se ha utilizado en obras de Gaudí. En la Casa Milà, la Pedrera, se utiliza para el pavimento de corredores y vestíbulos. El revestimiento de vidrio de estas 4 primeras chimeneas fue restaurado por el vidriero Jordi Palos.

la chimenea  5 corresponde  a la habitación de Isabel Güell y fue restaurada por el arquitecto Pau Carbó Berthold, la chimenea 6 a una habitación de las golfas y restaurada por el arquitecto Antonio Gonzalez..

la chimenea 7 corresponde  a una de las habitaciones contiguas a Isabel Güell, los lienzos centrales de la alargada base se revistieron según los dibujos del arquitecto y pintor Domingo Garcia Pozuelo y  la chimenea 8 a una chimenea desaparecida de la zona de dormitorios.

La chimenea de Francesc Vidal  y decorada por Alexandre de Riquer de la sala de confianza de los dormitorios, la chimenea 10 pertenece a una sala de descanso del entresuelo, y fue restaurada por Gustavo Carbó y la 11 a la tribuna del dels músicos.  La 12 corresponde a la del dormitorio contiguo en la parte sud este del de Isabel López. La chimenea 13 corresponde al dormitorio de Isabel lopez y está realizada  con fragmentos de mármol o piedra caliza blanca sin pulir y la chimenea 14 al dormitorio del Sr Güell. El conjunto de chimeneas otorgan a la azotea un conjunto casi mágico. Todas son especiales, y cada uno tiene sus preferidos. en mi caso  es  la número 9 porque está realizada con una vajilla de la fábrica Pickman de Sevilla, y que reproduce la original creada a partir de trozos de una vajilla de Limoge que a la familia no le gustaba. También en la chimenea 9 se puede ver la mascota de los juegos olímpicos de Barcelona, y se puede apreciar el arco en catenario tan utilizado por el arquitecto.

Cuando se restauraron las chimeneas se utilizaron diferentes materiales. En el caso de algunas lagunas o faltas en los revestimientos cerámicos, se repararon con piezas de la misma época y del mismo fabricante que todavía se encontraban el mercado. Cuando fueron imposible encontrarlas, las reprodujeron artistas especializados. Este fue el caso de las 2 chimeneas más logradas y mejor conservadas del conjunto la número 12 y 14.

 

En cuanto a la aguja cónica que corona el palacio sobresale 16 metros por encima de la azotea. Está formada por 3 partes:

  • La primera cumple con la función de la cúpula: Formada mediante la superposición de 4 anillos formados cada uno de ellos por 16 pequeñas bóvedas parabólicas abocinadas por donde entra la luz natural o artificial  que ilumina la bóveda celeste que cubre el salon central.
  • La segunda cumple la función de  linterna: Contiene 8 aberturas ( 7 ventanas y una puerta). A medida que se sube hacia el vértice del cono aparecen 12 aberturas romboidales. Las paredes de la linterna están recubiertos con material cerámico y sólo están reforzadas por un zuncho metálico circular situada encima de las ventanas . En la última restauración que concluyó en 2011, esta estructura fue sustituida por otra idéntica pero de titanio. Esta fue una de las operaciones más complejas del palacio ya que hubo un momento en que toda la parte superior de la linterna descansaba sobre un andamio.
  • La tercera  cumple la función de la veleta pararrayos: La última parte está coronada por un bello elemento funcional, decorativo y simbólico. De una esfera de latón de 60 cm de diámetro colocada sobre un cono del mismo material, surgen en forma de rosa de los vientos, 16 conos alargados de varias medidas, forrados de latón y con puntas de cobre. Sobre la esfera se eleva una varilla forrada de latón que soporta una veleta de hierro formada por un murciélago, una pandereta y una cruz griega. El murciélago representa en realidad a un dragón, y la pandereta tiene doble función ( de vela y de contrapeso). Todo el conjunto, incluida la cruz griega de hierro mide 5 metros y pesa 150 Kilos.